a caballo regalado,..que ciento volando

Wednesday, February 09, 2005

Día 10,...visita con diagnóstico

El proyecto de cobrar por todo no ha funcionado, el fallo está en que la gente no colabora, se niegan a pagar 5 céntimos por darles la hora, y luego están dispuetos a enviar un sms a la tele con un mensajito chorra por el que se les cobra 0,90 céntimos, con lo valioso que es el tiempo. Pero no hay que desanimarse, la idea era buena.
Mi mirada ya está puesta en otro horizonte, no hay nada como renovarse,...la idea de comprarme una moto me sigue rondando. Las lluvias de estos días me han confirmado que necesito un vehículo pequeño para desplazarme grácilmente entre los coches que se amontonan en los atascos. A veces nos creemos insignificantes y pensamos que no le importamos a nadie, pero lo que no sabemos es que lo que hagamos puede repercutir en cientos, miles, quizás cientos de miles de personas. Por ejemplo el otro día cayó una tromba de agua, un solo coche nos mantuvo retenidos casi una hora y media, no sabría decir a cuantos coches afectó, supongamos que en una hora retuvo a mil coches, ahora, por cada coche que retuvo se vieron afectadas unas 2 o 3 personas indirectamnete, al final del día cuántas personas se vieron afectadas porque 12 horas antes a alguien se le quedó el coche tirado.
El otro día veía en la tele que el C.O.I. , comité olímpico internacional, estaban valorando si Madrid era una ciudad capacitada para organizar unas olimpiadas. Cogieron un autobús y se desplazaron por Madrid centro con una escolta policial que simplemente les escoltaba, no les abría paso entre el tráfico, querían saber de primera mano si lo de los atascos era un mito o una realidad, según la tele llegaron a tiempo a todos los acontecimientos previstos, entre los que se encontraba chutar a un balón a una de las porterías del Santigao Bernabeu,...ingenuos, nadie debió decirles que tenían que haber cogido un autobús de la empresa municipal de transportes a eso de las 09:00 de la mañana y haber intentado llegar a la otra punta de la ciudad. Tampoco debieron de decirles que se pasaran por los distintos poblados de chabolas que adornan la periferia de madrid, ni tampoco que intentaran aparcar el autobús en la castellana, previo pago al gorrilla de turno para que les indique donde aparcar de lo contario te romperá un faro o te doblará los limpiaparabrisas, si son listos aparcarán a eso de las 11:30 , q es cuando los gorrillas se toman el descanso para comerse un bocadillo después de la media mañana de trabajo. Lo ideal habría sido que les hubieran alojado en un piso del centro y no en un hotel, que el piso estuviera en un barrio obrero y a ser posible que el portal estuviera al lado de un pub que abre el sábado por la noche , y que el domingo muy temprano les despertaran para seguir viendo Madrid. No creo que ningún representate del C.O.I tuviera la iniciativa de bajarse de autobús y preguntar al primero que fuera por la calle, qué le parece lo de organizar las olimpiadas en madrid, y aun a riesgo de que le conteste que apenas ve la tele o de que intentara venderle un paquete de clinex se habría hecho una idea al instante de cómo está el patio.

Tuesday, February 01, 2005

Diá 9...medidas desesperadas

Vaya donde vaya me cobran por todo, no recuerdo la última vez que salí de casa sin dinero conscientemente y conseguí volver. Después de las caras y putas navidades se queda uno sin crédito, pero qué bonitas son las navidades. El nuevo año empieza con todo más caro, llega el IRPF y se acabó lo que se daba, así que he decidido tomar medidas.
Me he propuesto a mi mismo la siguiente idea, cobrar por todo, pero todo todo. Por ejemplo, que voy por la calle y me piden fuego, pues 5 céntimos de euro, que me piden un cigarro, pues 10 céntimos, voy en el coche con alguien y me piden que ponga la radio, o suba la ventanilla 5 céntimos. Esto, que parece exagerado pretende demostrarme si el ciclo del dinero sigue su curso, o por el contario se cierra en mi, es decir que yo pago todo lo que me rodea.
A la conclusión a la que he llegado es que todo está en venta. Si estoy haciendo cola en el súper y de repente llega alguien con un solo producto y me mira con ojillos de cordero degollado, ofreceré mi puesto por 1 euro, si quiere bien, si no, pues a esperar. En el súper realmente no tiene importancia pero imaginaos esta misma situación en una cola de la Dirección General de Tráfico, joder lo que se tarda en renovar el permiso de conducir, pues aquí valdría unos 5 euros. El típico conocido que necesita hacer una llamada por el móvil, 1 euro. La vecina de en frente que se va de vacaciones una semana y quiere que le recojas el correo, 7 euros (a euro por día). Se me ocurren infinidad de situaciones cotidianas por las que cobrar. Aun a riesgo de que la gente deje de hablarme o incluso de que me inflen a ostias por la calle, necesito saber a dónde cojones va mi dinero.